A pesar de la desaparición de muchos vestigios arqueológicos de la sierra debido a la importante incidencia de la conurbación barcelonesa (apertura de vías de comunicación, de establecimientos residenciales…), se han conservado hasta nuestros días restos de poblados ibéricos junto con vestigios de la época de romana o elementos arquitectónicos de estilo gótico.
Merecen una atención especial los restos románicos, tanto por el hecho que hay bastantes —más de una treintena de edificaciones catalogadas— como por su elevado interés y valor histórico. Igualmente destacan los edificios y villas de estilo modernista de finales del siglo XIX y principios del XX.